Ciudadanía Italiana 2026: Requisitos, Ley Tajani y Cómo Obtenerla desde Argentina
El 2026 arrancó con el tema de la ciudadanía italiana más vigente que nunca. La Ley Tajani (Ley 74/2025) sacudió el escenario de los descendientes de italianos en todo el mundo, pero los tribunales italianos no se quedaron quietos: ya hay fallos que reconocen la ciudadanía a bisnietos y tataranietos incluso bajo la nueva norma, y el 9 de junio de 2026 la Corte Constitucional italiana tiene agendada una audiencia pública que podría cambiar todo el panorama. Entre los casos que serán analizados ese día hay dos hermanos argentinos —los López Alt— cuya historia podría sentar jurisprudencia para miles de familias en la Argentina.
Si sos descendiente de italianos y querés saber si podés obtener la ciudadanía italiana, qué cambió con la Ley Tajani, qué dice la Corte Constitucional y cuáles son los pasos concretos para iniciar el trámite, esta guía está escrita para vos. Te explicamos todo lo que necesitás saber para 2026, con información actualizada al mes de abril.
¿Qué es la ciudadanía italiana por ius sanguinis?
El ius sanguinis («derecho de sangre» en latín) es el principio jurídico que permite a los descendientes de ciudadanos italianos obtener la nacionalidad italiana por linaje, sin necesidad de haber vivido en Italia ni de naturalizarse. Es decir: si tu bisabuelo, abuelo o padre era ciudadano italiano, esa ciudadanía puede —en principio— transmitirse a vos.
A diferencia del ius soli (que otorga ciudadanía por el lugar de nacimiento, como en Argentina), el sistema italiano reconoce la ciudadanía como un derecho originario, permanente e imprescriptible. Así lo reafirmó el Tribunal de Venecia en uno de los primeros fallos favorables contra el Decreto Tajani, ya en 2026.
Históricamente, Argentina fue uno de los principales destinos de la emigración italiana entre fines del siglo XIX y mediados del XX. Se estima que entre 25 y 30 millones de argentinos tienen ascendencia italiana, lo que convierte a nuestro país en uno de los con mayor potencial de solicitudes de ciudadanía en el mundo.
Hasta marzo de 2025, cualquier descendiente en línea directa (hijo, nieto, bisnieto, tataranieto…) podía reclamar la ciudadanía italiana siempre que su antepasado italiano no se hubiera naturalizado en otro país antes de que naciera el siguiente eslabón de la cadena. La Ley Tajani vino a modificar esa regla de forma significativa.
Ley Tajani y los bisnietos: qué cambió y quiénes pueden solicitar la ciudadanía italiana
El 27 de marzo de 2025 entró en vigor la Ley 74/2025, conocida popularmente como Ley Tajani por el apellido del canciller italiano Antonio Tajani, impulsor de la reforma. Esta ley modificó la Ley 91/1992 (la norma base del ius sanguinis) y estableció una distinción clave según el grado de parentesco con el antepasado italiano:
- Hijos y nietos de ciudadanos italianos: mantienen el derecho a solicitar la ciudadanía por vía administrativa (consular), de forma más o menos directa.
- Bisnietos y tataranietos (y generaciones más lejanas): ya no tienen acceso automático a la ciudadanía. Para obtenerla, en principio deben acreditar dos años de residencia legal en Italia.
La reforma introdujo además el artículo 3-bis a la Ley 91/1992, que establece que los descendientes nacidos en el exterior con otra nacionalidad se considerarán como si «nunca hubieran adquirido» la ciudadanía italiana, salvo que hubieran presentado una solicitud consular antes del 27 de marzo de 2025 a las 23:59 hora de Roma —un plazo que, paradójicamente, venció antes de que la ley fuera publicada en el Boletín Oficial italiano.
Esta situación generó una reacción inmediata en los tribunales italianos. Varios juzgados plantearon dudas de constitucionalidad sobre la reforma, señalando posibles violaciones a los artículos 2, 3 (igualdad), 22 (protección de la ciudadanía) y 117 de la Constitución italiana, además del artículo 20 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
El resultado práctico es que, si bien la vía consular quedó restringida para bisnietos y generaciones más lejanas, la vía judicial en Italia se mantiene como una alternativa válida y con antecedentes favorables. Más adelante en esta guía explicamos cómo funciona cada camino.
Para entender el contexto completo de la reforma, también podés consultar nuestra nota sobre cómo el Tribunal de Mantua cuestionó la retroactividad de la Ley 74/2025.
Requisitos para solicitar ciudadanía italiana en 2026
Los requisitos varían según el grado de parentesco (hijo, nieto, bisnieto) y la vía elegida (consular o judicial). Sin embargo, existe una base documental común a casi todos los trámites.
Documentación necesaria
Para demostrar la línea de descendencia ininterrumpida desde el antepasado italiano hasta vos, necesitás reunir los siguientes documentos de todos los eslabones de la cadena genealógica:
- Acta de nacimiento de cada persona en la línea directa (antepasado italiano, sus hijos, nietos, bisnietos, etc.)
- Acta de matrimonio de cada pareja en la cadena
- Acta de defunción de los antepasados fallecidos
- Certificado de no naturalización del antepasado italiano (emitido por el país donde vivió y donde podría haberse naturalizado)
- Documento de identidad vigente del solicitante
- En algunos casos: acta de divorcio si hubo uniones previas relevantes
Si el antepasado italiano nació o vivió en Italia, también puede ser necesario obtener documentos del registro civil italiano o de los archivos parroquiales.
Apostillas y legalizaciones
Todos los documentos argentinos deben ser apostillados según el Convenio de La Haya antes de ser presentados ante autoridades italianas. La apostilla certifica la autenticidad de la firma del funcionario que emitió el documento.
En Argentina, la apostilla es emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores (para documentos nacionales) o por el Ministerio de Justicia (para documentos provinciales). El trámite puede realizarse de forma presencial o a través de gestores habilitados.
Tené en cuenta que los documentos de países que no son parte del Convenio de La Haya (por ejemplo, algunos documentos históricos de estados pre-unificación italiana) pueden requerir un proceso de legalización consular diferente.
Traducción de documentos
Todos los documentos argentinos (actas de nacimiento, matrimonio, defunción, etc.) deben ser traducidos al italiano por un traductor público matriculado, y esa traducción también debe ser apostillada.
Es un detalle que muchas familias subestiman: no alcanza con una traducción informal. Italia exige traducciones certificadas, y cualquier error o inconsistencia puede generar demoras o rechazos en el trámite.
El proceso paso a paso desde Argentina
Existen dos caminos principales para solicitar la ciudadanía italiana desde Argentina: la vía consular y la vía judicial en Italia. Cada una tiene sus tiempos, costos y requisitos particulares.
Por vía consular
La vía consular es el camino tradicional: se tramita ante el Consulado General de Italia en Argentina (Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Rosario, entre otras ciudades). Los pasos principales son:
- Relevamiento genealógico: Identificar al antepasado italiano, reconstruir la línea de descendencia y determinar si hay algún obstáculo (naturalización previa, brecha femenina, etc.).
- Reunión de documentación: Obtener todas las actas necesarias, apostillarlas y traducirlas al italiano.
- Turno consular: Solicitar un turno en el consulado a través del sistema Prenot@mi. Actualmente los tiempos de espera para obtener turno son de varios años en la mayoría de los consulados argentinos.
- Presentación de carpeta: Concurrir al consulado con toda la documentación completa y correctamente preparada.
- Resolución: El consulado evalúa la carpeta y, si todo está en orden, reconoce la ciudadanía e inscribe al solicitante en el Registro de Ciudadanos Italianos Residentes en el Exterior (AIRE).
¿Quiénes pueden usar esta vía en 2026? Con la vigencia de la Ley Tajani, la vía consular directa está disponible principalmente para hijos y nietos de ciudadanos italianos. Para bisnietos y generaciones más lejanas, esta vía quedó muy restringida salvo que se hubiera presentado una solicitud antes del corte de marzo de 2025.
Por vía judicial en Italia
La vía judicial implica iniciar una demanda ante un tribunal italiano para que un juez reconozca judicialmente la ciudadanía. Este camino existe desde antes de la Ley Tajani y fue siempre una alternativa válida cuando la vía consular presentaba obstáculos.
Después de la Ley Tajani, la vía judicial se convirtió en la principal opción para los bisnietos y generaciones más lejanas. Los pasos básicos son:
- Evaluación del caso: Un abogado con habilitación en Italia analiza la cadena genealógica y determina la viabilidad.
- Preparación de documentación: Similar a la vía consular, pero la presentación es ante el tribunal.
- Radicación de la demanda: Se presenta la demanda ante el tribunal competente en Italia (generalmente en la jurisdicción del municipio de origen del antepasado).
- Proceso judicial: El juez evalúa la prueba. En muchos casos el Estado italiano no se opone activamente.
- Sentencia y registro: Si el fallo es favorable, se ordena la inscripción en el registro civil italiano.
Los fallos recientes —como el Fallo Boveri (Palermo, sentencia 1071/2026) y la primera victoria real contra el Decreto Tajani en Venecia— demuestran que los tribunales italianos continúan reconociendo la ciudadanía incluso bajo el nuevo marco legal.
En el Estudio ZR trabajamos con abogados habilitados en Italia para acompañar ambas vías. Si querés saber cuál es la más conveniente para tu caso, podés agendar una consulta con nosotros.
Novedades 2026: Corte Constitucional y el 9 de junio
El año 2026 es probablemente el más decisivo para la ciudadanía italiana por ius sanguinis desde la sanción de la Ley 91/1992. Estos son los hitos más importantes que hay que seguir de cerca.
La audiencia del 9 de junio de 2026
La Corte Constitucional italiana tiene agendada para el 9 de junio de 2026 una audiencia pública en la que analizará la constitucionalidad del artículo 3-bis de la Ley 74/2025 (Ley Tajani). Las causas son tres consolidadas en un solo expediente: las Ordenanzas 40/2026 y 41/2026 del Tribunal de Campobasso y el caso de Mantua.
Para más detalles sobre qué está en juego el 9 de junio, te recomendamos leer nuestra nota específica: Campobasso y Mantua en la Corte Constitucional: el 9 de junio puede cambiar todo para la ciudadanía italiana.
Fallo Ancona de abril de 2026: una señal de cautela
El 19 de abril de 2026, la jueza Tania De Antoniis del Tribunal de Ancona denegó el reconocimiento de ciudadanía a un bisnieto peticionante, argumentando que aún no existe una decisión definitiva de la Corte Constitucional sobre la validez de la Ley Tajani. Este fallo no declara válida la reforma; simplemente dice que el tribunal inferior prefiere esperar a que la Corte Constitucional se expida antes de fallar. Muchos jueces de instancia están «pausando» sus decisiones a la espera del pronunciamiento constitucional del 9 de junio.
Fallos favorables: el Fallo Boveri y Venecia
No todos los tribunales optaron por esperar. El Tribunal de Palermo ya dictó sentencia favorable en el Fallo Boveri (sentencia 1071/2026), reconociendo la ciudadanía a un bisnieto y sus descendientes. Por su parte, el Tribunal de Venecia emitió la primera victoria real contra el Decreto Tajani, reconociendo la ciudadanía al considerar que se trata de «un derecho originario, permanente e imprescriptible».
14 de abril: las Sezioni Unite de la Corte de Casación y el «minor issue»
El 14 de abril de 2026, las Secciones Unidas de la Corte de Casación de Italia —el máximo órgano de la justicia civil italiana— celebraron una audiencia para definir un criterio vinculante sobre uno de los debates más sensibles del ius sanguinis: el llamado «minor issue» o problema del hijo menor de edad.
Las Secciones Unidas funcionan como un verdadero cónclave judicial: se reúnen los presidentes de todas las secciones civiles para interpretar una norma de forma definitiva. Sus dictámenes no son simples precedentes —son mandatos jurisprudenciales obligatorios para todos los jueces de Italia. Es decir: lo que decidan se convierte en la regla que todos los tribunales inferiores deben seguir.
La pregunta en debate es concreta y afecta a miles de familias descendientes de italianos: ¿qué ocurre con la ciudadanía de un hijo menor de edad que convivía con su padre cuando este se naturalizó en otro país?
Durante más de cien años, la justicia italiana interpretó que el hijo menor no compartía la pérdida de ciudadanía de su padre. Bajo esa lógica, muchos descendientes de italianos pudieron transmitir la ciudadanía a las generaciones siguientes incluso cuando el antepasado se había naturalizado —porque la cadena continuaba a través del hijo que «no perdió» la ciudadanía.
Sin embargo, el actual gobierno italiano sostiene la posición contraria: que la pérdida de ciudadanía del padre sí se comunicaba automáticamente al hijo menor conviviente, al menos hasta la entrada en vigor de la Ley 91/1992. Si las Secciones Unidas adoptan esta interpretación, muchas cadenas genealógicas que hoy parecen válidas podrían ser cuestionadas.
Al cierre de esta nota, las Secciones Unidas aún no habían publicado su dictamen. El resultado de esta audiencia —junto con la decisión de la Corte Constitucional del 9 de junio— define el mapa jurídico de la ciudadanía italiana para los próximos años.
En el Estudio ZR monitoreamos en tiempo real todos estos desarrollos. Si tenés dudas sobre cómo puede afectar el «minor issue» a tu caso específico, agendá una consulta con nosotros.
¿Qué puede pasar el 9 de junio?
Hay tres escenarios posibles:
- La Corte declara inconstitucional el artículo 3-bis: Sería el escenario más favorable — los bisnietos recuperarían el derecho a tramitar bajo la Ley 91/1992 original.
- La Corte declara constitucional la reforma: Se consolida el nuevo régimen. Los bisnietos quedarían con la residencia en Italia como único camino (salvo causas judiciales ya iniciadas).
- La Corte emite una sentencia interpretativa o parcial: Podría declarar inconstitucional solo algún aspecto (por ejemplo, el corte retroactivo).
Cualquiera sea el resultado, el 9 de junio no cerrará el debate. La vía judicial seguirá siendo una herramienta válida incluso si la Corte convalida la reforma.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda la ciudadanía italiana?
Los tiempos varían mucho según el caso, el consulado, el tribunal y el grado de complejidad genealógica.
| Vía | Tiempo estimado | Factores que influyen |
|---|---|---|
| Consular (hijos/nietos) | 2 a 5 años | Disponibilidad de turnos, demoras en documentos |
| Judicial en Italia | 1 a 3 años | Tribunal asignado, carga del juzgado, complejidad del expediente |
| Fast IT (residencia en Italia) | Variable | Requiere mudarse a Italia y acreditar 2 años de residencia legal |
La vía judicial en Italia puede resultar, en muchos casos, más rápida que esperar turno consular. En el Estudio ZR evaluamos cada caso en forma personalizada. Si querés un presupuesto ajustado a tu situación, podés reservar una consulta aquí.
Preguntas frecuentes sobre ciudadanía italiana 2026
¿Puedo obtener la ciudadanía italiana si soy bisnieto de un inmigrante italiano?
Con la Ley Tajani vigente desde marzo de 2025, los bisnietos ya no tienen acceso automático a la ciudadanía italiana por vía consular. Sin embargo, la vía judicial en Italia sigue siendo una opción válida. Hay fallos favorables de 2026 que reconocieron ciudadanía a bisnietos (como el Fallo Boveri del Tribunal de Palermo). Además, el 9 de junio de 2026 la Corte Constitucional italiana analizará si el artículo que restringe a los bisnietos es constitucional.
¿Qué pasa si mi antepasado italiano se naturalizó argentino?
Si el antepasado italiano se naturalizó en Argentina antes de que naciera el siguiente eslabón de la cadena, eso rompe la transmisión de la ciudadanía. Si la naturalización ocurrió después de que naciera el hijo, la transmisión continúa. Existe además el debate del «minor issue»: si el hijo era menor de edad y convivía con el padre al momento de la naturalización, las Secciones Unidas de la Corte de Casación están definiendo en 2026 qué criterio aplica.
¿Qué es la «brecha femenina» en la ciudadanía italiana?
Históricamente, la ley italiana no reconocía la transmisión de ciudadanía a través de la mujer cuando el hijo nacía antes del 1 de enero de 1948. Si en tu cadena genealógica hay una mujer que transmitió la ciudadanía a un hijo nacido antes de esa fecha, el trámite consular no es posible, pero sí existe una vía judicial especial para estos casos.
¿Cuánto tiempo tarda el trámite de ciudadanía italiana desde Argentina?
Por vía consular, los turnos pueden tener demoras de 2 a 5 años. Por vía judicial en Italia, el proceso puede resolverse en 1 a 3 años dependiendo del tribunal.
¿Necesito ir a Italia para tramitar la ciudadanía?
Para la vía consular, el trámite se realiza en Argentina. Para la vía judicial, el proceso se tramita en Italia a través de abogados locales; en muchos casos no es necesario que el solicitante se presente personalmente, ya que puede actuar mediante representante con poder notarial.
¿La Ley Tajani afecta a quienes ya iniciaron el trámite?
La Ley Tajani estableció un corte al 27 de marzo de 2025 a las 23:59 hora de Roma. El Fallo Boveri reconoció ciudadanía a un bisnieto que había intentado obtener turno consular antes del corte, valorando esa gestión previa. La situación de quienes tienen causas judiciales en curso también es objeto de análisis caso por caso.
¿Qué beneficios concretos tiene la ciudadanía italiana?
Pasaporte italiano, derecho a vivir y trabajar en los 27 países de la UE, acceso al sistema de salud y educación pública europea, posibilidad de traer familiares directos como ciudadanos europeos, y transmitir la ciudadanía italiana a tus propios hijos.
¿Necesitás asesoramiento personalizado?
En el Estudio ZR acompañamos a familias argentinas en todo el proceso de recuperación de la ciudadanía italiana: desde el relevamiento genealógico inicial hasta la presentación final, ya sea por vía consular o judicial en Italia. Conocemos los últimos fallos, seguimos en tiempo real las novedades de la Corte Constitucional, y tenemos experiencia tanto en la Ley Tajani como en los casos que la desafían.